El CINTURÓN de SEGURIDAD

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 El CINTURÓN de SEGURIDAD

 

Definición: dispositivo constituido por un arnés o sistema de retención diseñado para sujetar y mantener en su posición al conductor y los pasajeros ante una situación de frenado/maniobra violenta, debida a una emergencia o una colisión.

 

 

 

Función del cinturón de seguridad

Cuanto mayor sea la velocidad con que viajamos, más energía cinética (originada por el movimiento) se acumula en el cuerpo. Es por esta razón que cuando se sufre una desaceleración importante, ya sea por frenar en forma brusca o sufrir un impac- to, los pasajeros van a seguir desplazándose, y el movimiento que llevan continuará hasta detenerse/ frenarse con cualquier elemento que se les interponga, tanto dentro como fuera del habitáculo. El cinturón de seguridad cumple con la función primordial de detener a las personas dentro del vehículo y mantenerlas ajustadas al asiento, no sólo para evitar los posibles impactos ante el volante, parabrisas y demás objetos contundentes (incluyendo los acompañantes), sino para disminuir los desplazamientos del conductor, alejándolo del puesto de mando.

 

El cinturón de seguridad, correctamente ajustado, mantiene a las personas en su lugar, distribuyendo la energía liberada en varias partes del cuerpo.

 

 Los errores más comunes en el uso del cinturón.

 

La presencia de los cinturones de seguridad puede  resultar controvertida si no son utilizados racionalmente por los ocupantes del vehículo. La utilización de los mismos reduce de manera substancial la incidencia, severidad y mortalidad asociadas a los traumatismos.

 

Un estudio realizado por Volvo Corporation con más de 28,500 siniestros de tránsito, involucrando a 37,500 pasajeros, demostró mortalidad cero en pasajeros fijados, con velocidades de hasta 100 km/hr .

 

En pasajeros no sujetos hubo fatalidad aun a velocidades de 20 km/hr. Más allá de que estos y otros datos y estudios comprueban la eficacia del cinturón de seguridad, y de que todavía hay personas que argumentan en contra del uso de este elemento fundamental de la seguridad pasiva, los errores más frecuentes se concentran en su incorrecto ajuste, (la incorrecta colocación de las bandas diagonal y sub-abdominal), de  modo que, no sólo no protegen, sino que además posibilitan lesiones.

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Cómo usar el cinturón de seguridad en forma adecuada.

Para conseguir una protección eficaz con el cinturón de seguridad se debe observar lo siguiente:

 

  • Regulación del asiento. En primer lugar, posicionar el asiento y el respaldo en función de las características físicas de la persona, de manera que se logre el mejor nivel de seguridad, salud (ergonomía) y confort. Los brazos y piernas deben quedar ligeramente flexionados en función del volante y los pedales.Establecer una posición cerca de los comandos puede generar, en caso de colisión y aun con cinturón de seguridad, golpes a nivel de los miembros inferiores, de tórax y de cabeza, aumentando la  posibilidad de heridas o lesiones ante la activación de la bolsa de aire.Adoptar una posición inclinada hacia atrás aumenta el riesgo de que el propio cinturón provoque heridas/lesiones/muerte a nivel de cuello y cara, con posibilidades de desplazamientos laterales del cuerpo o por debajo de la banda diagonal. Esta posición incrementa el “efecto submarino”.
  • Atención con las bandas. Las correas o bandas diagonales y sub-abdominal deben mantenerse planas sobre el cuerpo. El cinturón torcido y/o frotando el cuerpo, puede provocar consecuencias graves con alguna arista rígida, ya que en primer lugar no se logrará el objetivo de distribuir y disipar la energía en la situación de emergencia, además de transformarse el propio cinturón en un arma o elemento de agresión para los ocupantes.
  • Banda diagonal. La faja diagonal debe colocarse de manera tal que  atraviese el torso pasando por la clavícula (entre cuello y hombro), en forma plana y contra el cuerpo, hasta la zona de enganche.Al utilizar el cinturón de seguridad en forma holgada, una vez que se produce el impacto del vehículo, habrá un segundo choque entre el conductor y el propio cinturón, que “frenará” en forma violenta al conductor y/o acompañantes contra el cinturón, pudiendo provocar una desaceleración de consecuencias graves. Si además el sistema de cinturones, el vehículo está equipado con pretensores, la holgura del cinturón puede anular sus efectos adicionales de protección.Y más aun, si el vehículo está equipado con bolsa de aire, el incorrecto uso del cinturón podría hacer que la cara del ocupante entre en contacto prematuro con este elemento, cuando aún no está desplegado del todo, pudiendo originar graves lesiones.Jamás se debe pasar el cinturón de seguridad (la banda diagonal) por debajo del brazo, ya que se pierde la eficacia y se incrementan los riesgos de heridas y lesiones.
  • Banda subabdominal.  La banda subabdominal debe atravesar en forma plana la zona por debajo del abdomen (pelvis), ajustándose en los huesos duros de la cadera (crestas ilíacas), que tienen una alta resistencia a las desaceleraciones.  Ajustar la banda sub-abdominal sobre el abdomen no sólo puede provocar lesiones graves en esta vulnerable zona (hígado, vejiga, diafragma, bazo, etcétera.), sino también crear el espacio necesario para que el cuerpo se deslice por debajo de esta banda (efecto submarino), originando lesiones/heridas graves en los miembros inferiores y la zona pélvica. Se debe considerar la peligrosa acción de la banda diagonal en circunstancias en que el cuerpo se desliza violentamente hacia abajo.

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LAS MUJERES EMBARAZADAS Y EL CINTURÓN DE SEGURIDAD

Muchas mujeres carecen de la necesaria información sobre las consecuencias que pueden sufrir una futura madre y el feto cuando se ven envueltos en un siniestro vial. Algunas compañías como Volvo Car Corporation han desarrollado modelos de dummy por computadora que simulan una mujer embarazada. Con este dummy se puede profundizar con detalle cómo se desplaza el cinturón de seguridad en la futura madre; la influencia del mismo y de la bolsa de aire sobre el útero, la placenta y el feto, y cómo éste se mueve en relación con el cuerpo de la madre.
El dummy digital también contribuye a probar nuevos diseños de cinturones y otros sistemas de seguridad.

¿Usar el cinturón o no?

Muchas mujeres embarazadas se preguntan sobre la conveniencia de usar o no el cinturón de seguridad, ya que piensan que éste podría dañar al bebé. Siempre va a ser mucho más beneficioso usar el cinturón de seguridad durante el embarazo que no hacerlo.

Hay dos momentos en que hay que tener especial cuidado:
Durante los tres primeros meses, la cantidad de líquido amniótico es escasa, y un golpe frontal puede producir hemorragias en el útero por desprendimiento de la placenta (en este caso, al feto no le llega suficiente oxígeno).
También en el último trimestre hay que tener más cuidado. Debido a las dimensiones del abdomen, el uso del cinturón puede resultar molesto. Además, en caso de impacto o frenado brusco, se puede adelantar el parto o causar traumatismo en el futuro niño (su cabeza se puede golpear con los huesos de la pelvis de la madre).

Sin embargo, si no se usase el elemento de seguridad, las consecuencias ante una colisión serían mucho mayores, para el niño y para la madre.

Considérese que el cinturón debe ir colocado, en su parte abdominal, siempre por debajo de la barriga, a la altura de la pelvis dejando que la barriga se desplace hacia delante cómodamente. Además, si la mujer sufre falta de visión, debe saber que el embarazo puede disminuir aún más su capacidad de ver, especialmente si tiene una miopía muy alta.

En resumen, si Ud. está embaraza y conduce, o viaja como pasajero, redoble las precauciones, indique a su conductor que así lo haga, y use siempre el cinturón de seguridad. Si está a término y no conduce, elija viajar en el asiento trasero, siempre usando el cinturón de seguridad.

 

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MITOS Y VERDADES SOBRE EL CINTURÓN DE SEGURIDAD

MITO: “Los cinturones de seguridad son buenos para viajes largos, pero son molestos cuando se transita por la ciudad”.
VERDAD: La mitad de todas las muertes de tránsito ocurren dentro de un radio de 40 km de los hogares de las víctimas, a velocidades de 64 km/hr o menos.

MITO: “En algunos choques la gente es arrojada del vehículo y sale caminando sin un rasguño”.
VERDAD: Las posibilidades de sobrevivir en un choque son cinco veces mayores si se permanece en el vehículo.

MITO: “Si un automóvil se cae en el agua, yo no quisiera quedar atrapado por un cinturón de seguridad”.
VERDAD: Las zambullidas sólo ocurren en un 0.3% de los casos. Aun así, el cinturón de seguridad puede aumentar sus posibilidades de escapar al evitar que quede inconsciente por un golpe.

MITO: “Los buenos conductores no los necesitan; yo nunca tuve un accidente”.
VERDAD: Cuatro de cada cinco conductores nunca habían sufrido accidentes. Además de reducir las posibilidades de sufrir lesiones y de salvar vidas cuando ocurren accidentes, los cinturones de seguridad otorgan mayor comodidad y mejor control, y contribuyen a reducir el cansancio.

MITO: “Si quedo herido en un accidente, el cinturón dificultará el rescate”.
VERDAD: Lo que en realidad complica el rescate de las personas heridas son las fracturas múltiples del conductor o pasajeros, producidas al golpearse contra el interior del vehículo. El cinturón se suelta con un simple “clic” o se corta.

MITO: “Podría quedar atrapado en caso de incendiarse el auto”.
VERDAD: Los incendios sólo ocurren en un 0.2% de los accidentes, y aunque estuviera en este caso, el cinturón de seguridad evitaría golpes mayores, fracturas y pérdida de conciencia. Una persona fracturada o inconsciente es incapaz de reaccionar y salir.

MITO: “Si por el golpe salgo fuera del vehículo, tengo más posibilidades de salir ileso”.
VERDAD: Quien, como consecuencia de un choque o colisión, es lanzado fuera del vehículo y se estrella contra el pavimento tiene cinco veces más posibilidades de morir que aquél que está sujeto con el cinturón.

MITO: “Yo tengo la fuerza suficiente como para controlar el vehículo en cualquier momento”.
VERDAD: En una colisión, yendo a apenas 20 km/hr, nuestro cuerpo es lanzado contra el volante y el parabrisas con una fuerza que equivale a seis veces el peso del propio cuerpo. Imagine lo que sucede a velocidades mayores. El cinturón de seguridad nos sujeta y evita que salgamos disparados contra el panel o fuera del auto.

MITO: “Como nunca me ha pasado nada, no necesito el cinturón de seguridad”.
VERDAD: Un accidente es un imprevisto. Los latinos nos caracterizamos por pensar que “a mí no me va a pasar”, pero nadie está garantizado de por vida. Si le pregunta a alguna persona que haya tenido un accidente, probablemente le dirá que nunca antes tuvo uno. Esa es la regla general: quien tiene un accidente seguramente no ha tenido accidentes anteriores.

MITO: “El cinturón de seguridad incomoda y limita movimientos”.
VERDAD: El cinturón de seguridad, además de sus ventajas preventivas, ofrece mayor estabilidad y comodidad frente a las curvas y las calzadas en mal estado.

MITO: “El cinturón me ensucia la ropa”.
VERDAD: Los cinturones de seguridad son lavables. Es lógico que por falta de uso acumulen polvo.