EL ROL DEL CONDUCTOR

EL ROL DEL CONDUCTOR

Sin duda, el conductor es quien tiene mayor responsabilidad. 

Es el responsable de llevar con seguridad el vehículo que conduce.

 

Su rol en los siniestros viales, se analiza desde el punto de vista legal por dos vías:

a) la responsabilidad civil por daños a terceros y,

b) también, desde el punto de vista penal, cuando su imprudencia, impericia, negligencia o violación de leyes y/o reglamentos provocan severas lesiones a otros o, incluso, la muerte.

 

Desde esta perspectiva, el papel del conductor debe ajustarse a “cumplir sus deberes y obligaciones como un buen padre de familia”.

Este concepto jurídico significa ser responsable en todo momento del control del vehículo que está bajo su mando para no causar daños.

La licencia de conducir no es un derecho; es un privilegio que la sociedad le otorga a un individuo que, supuestamente, mostró idoneidad para el manejo de ese vehículo.

Tanto en la conducción de vehículos comerciales, como pueden ser camiones o autobuses de pasajeros, como en la conducción de cualquier otro tipo de vehículo, la actuación del conductor en la vía pública debe ceñirse a los parámetros preestablecidos por la reglamentación de tránsito del lugar donde se está conduciendo.

 Un buen conductor debe observar el uso de los elementos de seguridad pasiva, como los cinturones de seguridad y el apoyo para la cabeza, junto con el respeto a las señales de tránsito y la velocidad adecuada para la circulación, de acuerdo a las condiciones existentes en el entorno. Asimismo, siempre debe tenerse presente que el peatón, los ciclista y motociclistas son mucho más vulnerables y  por tanto, se debe adecuar la velocidad de circulación a su presencia.

Si todos los conductores entendieran que su derecho termina donde comienza el de los demás, se reducirían drásticamente la cantidad y gravedad de los siniestros viales.